Vistas de página en total

Buscar este blog

martes, 1 de noviembre de 2011

Cuando me preguntan la edad







Mañana es la única utopía!!!




Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo... ¡Qué importa eso!. Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido. Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo!. No quiero pensar en ello. Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos. Ahora no tienen por qué decir: eres muy joven, no lo lograrás.Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras en un remanso de paz, como el atardecer en la playa. ¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas... valen mucho más que eso. ¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta! Lo que importa es la edad que siento. Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos. ¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa! Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.


José Saramago Premio Nobel Literatura 1998.

sábado, 29 de octubre de 2011

Por amor al Arte "2011"- 9º Encuentro.



Medianoche

En los espejos me retrato.
Sigo la línea que me trazo, se escapa. Vuelvo a encontrarla pero me huye.
Quiere estar allí sobre la mesa nocturna pero solo encuentro algunas formas oscuras que delatan mi historia.
La vela que acompaña sitios de escritura hoy está olvidada en la cera que cae a su lado. Ayer era compañía fundante en las imágenes que el reflejo del vidrio me devolvía.
Aunque estuviera roto, deforme. Era parte de mí.
En el reloj que da minutos pasadas la medianoche me ubica un tiempo de escritura. En el que se refleja antes de las doce en el espejo solo están las palabras aún pensadas de mi cabeza, las que no pasaron al papel aún, las que están en el libro que acabo de leer y que yace a mi costado donde la vida de los que ya se fueron dejan pasos a seguir. Me fuerzan a decidir sobre los actos futuros, dicen de los errores que quisieron evitar. Hablan del amor y de la vida y juegan con nosotros como hilos de titiritero.

En los espejos me retrato.
Pero no me devuelven una imagen. Devuelven un pasado y un futuro, nunca el presente. Se van por la tangente y no puedo tomarlos y amarrarlos a lo preciso de una forma y contenido. Son apenas figuras ajenas en un cielo conocido.
Pero no puedo decir que no soy yo.
En ellos me hallo en la verdad y en la ilusión. Sigo aqui.


Diana Altavilla
1° de Octubre de 2011


Trabajo realizado en conjunto con Diana Altavilla.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Ensueño



Ancestre
Los ojos. Los siglos. Las brumas lejanas.
Mujer de caminos angostos y plegarias detenidas.
Suspiros añejos de amores olvidados.
Ansiosos encuentros. Desencuentros frustrados.
Amargas y dulces las frutas de tu árbol.
Perplejidades de sueños que fuiste evitando.
¿Sueñas aún o solo has bajado los párpados?
Parientes de pares que aún no se han develado.
No ríes, no lloras, no miras a un costado.
Pupilas sedientas, desiertos de penas, vergeles ignorados.
¿Me quieres? ¿Me dejas? ¿Me sigues? ¿Te sigo? ¿Camino a tu lado?
Las deudas del día, la noche ha cobrado.
Te miro a los ojos y se paraliza mi mano.


Liliana Bianco

sábado, 27 de agosto de 2011

Un hermoso regalo

Ternura


Puede que en tus ojos habiten mil estrellas
Eso explicaría las cosquillas que producen en mi panza.

Puede que en tus manos millones de gusanos tejan día y noche la seda que las cubre
Eso explicaría la suavidad de tus caricias.

Puede que en tu garganta un regimiento de ángeles afine, incansable, tus cuerdas
Eso explicaría la dulzura de tu palabra.



Puede que el simple hecho de amarte
Lo explique todo.

Solo sé que me deshago en tu cuerpo
Para rearmarme en tu alma.

Solo sé que siento la plenitud del entero
Cuando nuestras almas se abrazan.

Solo sé que cuando se acabe el tiempo
Se desluzcan los besos
Las miradas se agoten
Se ausenten las caricias
Y se extinga la voz
Seguiremos siendo uno
En algún lugar del universo.


Pintura: “Sin título” de José Curia
Escrito: Puede que solo sé… de Liliana Bianco

viernes, 15 de julio de 2011

De la serie "Un tarambana casadero"



MI obsesión

Invadido por la obsesión y los deseos en la necesidad de casarme, que para mí es como la política de estado, “de estado sin solución de continuidad” y por la que me vi obligado a recurrir al decreto de necesidad y urgencia.

Para cumplir con ese auto mandato, me anote en una de esas numerosas páginas de búsqueda de parejas que hay en Internet. Me pregunte por que no me di cuenta antes de su existencia. Son en realidad extraordinariamente fabulosas por la función social que cumplen.
La oferta es muy variable y más completa que un boliche, solo con la ayuda del ratoncito haciendo click, uno puede buscar por edad, por barrio, con foto, sin foto, solteras o separadas, con o sin coche, rubias o morochas… en fin, a gusto y a medida de cada uno. Claro, hay que tomarse el tiempo de leer los perfiles de cada una. Y yo me concentre en esa tarea con esmerada y prolija atención, pues aquí tenia la posibilidad no solo de casarme, sino de casarme con la mujer ideal , la mujer de mis sueños!!!, a mi gusto y semejanza.

Ante mi aparecieron muchos perfiles con sus respectivas fotos mas que interesante, a tal punto que me costaba decidirme. Todas poseían extraordinarias virtudes y en las fotos se veían muy juveniles y tentadoras.

Entonces me decidí por Celina de 60 años, piscis como yo, de profesión multifacética (profesora de manualidades), medianamente culta, estado civil inconcluso. (no sabe si es viuda o separada), vive sola, sin mascotas. Y en su perfil reza lo siguiente: “Soy una mujer sencilla y humilde, llena de virtudes y muy alegre, simpática, atractiva, sensible y muy creativa, se zurcir y cocinar muy bien, sueño encontrar un señor que se sienta cómodo junto a mi, no importa que color tengan sus ojos, solo quiero que me miren con ternura y me acaricien, que valorice todo lo que haré por el, yo haré lo mismo a cambio.

AL FIN!!! la encontré, esta es la mujer que busco, y rápidamente le escribí preguntándole si podíamos conversar. Me respondió al instante enviándome su e-mail, yo le envíe el mío.

A la semana nos conocimos personalmente. Nuestra primera cita fue en la confitería “Las Violetas” de Almagro. Fue un momento mágico. Descubrimos que éramos alma gemelas, ¿y para que esperar?-nos dijimos-, y a los pocos días ya estábamos en el civil, y a la noche de ese mismo día estábamos en el hotel iniciando nuestra fogosa luna de miel.

Que triste es despertar y recordar: ¡que ni siquiera tengo computadora!.

José Curia

jueves, 26 de mayo de 2011

Mi opinion




Dados los tiempos y la realidad política

Dado que todos opinan sobre la “realidad política” de nuestro país, considero que está bien que así sea, porque estamos en democracia. Y en una democracia jamás ejercida anteriormente al 2003. Sólo con leer la historia se puede comprobar lo que afirmo. Dirán algunos: “¡Claro, según cómo se lea!” Yo la leo como la veo y la realidad es la única verdad.
Fíjate que pasa en el primer mundo. Fíjate como está la Argentina: ¿igual?
Amigos y colegas cultos e inteligentes se la pasan vociferando los “males” que aun padecemos. ¿Males?
A muchos les parece mal que los trabajadores luchen por reclamar lo que les pertenece o lo que merecen, ¡no, claro!; se quejan de los métodos de luchas: paros, cortes de rutas, piquetes, marchas y movilizaciones etc. Pero no se quejan, ni ven, ni acusan a los responsables: empresarios que no respetan las leyes laborales, funcionarios y gobernantes que no cumplen con sus funciones. ¡Claro!, escupir para abajo es más fácil. Nunca se preguntan las causas que originan estos métodos ni el por qué debemos, los trabajadores, recurrir a ellos. Pero sí, con mucha liviandad y ligereza, escupen y le tiran dardos venenosos a la Presidenta, como si ella fuera la responsable de todo: de la inseguridad, de la irresponsabilidad de los que no asumen con honestidad sus cargos; de los exabruptos de funcionarios o personas públicas, sea cual fuere su visión política.

Sólo apuntan a lo que esta mal; pero no mencionan ni por casualidad lo bueno que hizo y lo que está haciendo para todos los sectores de la sociedad. ¡Claro! si está priorizando a los que toda la vida estuvieron marginados, explotados, expoliados y… ¡si!, eso molesta. Les molesta a los económicamente poderosos: Sociedad Rural, La 8 de la UIA, a Clarín, La Nación etc.
Pero lo que es más vergonzoso e inmoral, es que a muchos, pero a muchos miembros de la clase media les moleste que los pobres, los trabajadores, tengan un nivel de vida mejor a partir del 2003. Les molesta que quieran tener casa propia, Les molesta que quieran vivir dignamente. Les molesta que su doméstica se pueda jubilar y reclame lo que le corresponde. Les molestan los inmigrantes bolivianos, peruanos, paraguayos etc.

¡Ché vos!, de clase media, que viniste como inmigrante europeo o que sos hijo o descendiente de uno de ellos…no te hace mejor que nuestros ciudadanos de color nacional o latinoamericanos. Todo lo contrario. Te convertiste, como clase media, en un reverendo especulador, segregacionista y prejuicioso, como consecuencia lógica de tu ignorancia.
No sos capaz de leer, ver, escuchar, investigar, comparar, recordar, para poder sacar conclusiones con criterio propio. ¡No!, vas a lo más fácil, sos dueños de la más exquisita soberbia.

Señores de clase media: “No se trata ser patriota solo por que nos ponemos la camiseta Argentina. La camiseta se traspira. ¿Y saben qué?.. Ojala tengamos Cristina y jóvenes K para muchísimos años. Por lo menos, hasta que ustedes estén curados de gorilismo”.
José Curia.





miércoles, 20 de abril de 2011

Continuacion del cuento "Un tarambana casadero"



El ojo de la cerradura.

Habían pasado dos años desde que Adelita toco el piano para mi.
Asta que el síndrome de abstinencia se me hizo presente como las notas del tango
de un infaltable bandoneón, las ganas de casarme, bueno mas que ganas, era una
necesaria y urgente, muy urgente!!! necesidad de casarme.
Me dije ahora tengo pantalones nuevos!!!, bueno nuevos? nuevos no! mas bien sanos, los compre en una feria americana, pero con ellos y un par de zapatos
que también compre en la feria americana, me encamine hacia algunos lugares donde hubiese suficiente mujeres como para encontrar alguna que coincidiera con mi perfil y con mi gusto. Por razones obvias, que fuera de una edad cercana a la mía pero que tuviera muy exuberantes redondeces!, que fuera algo culta pero… lo suficientemente opa, para aceptar mis pretensiones, si fuera posible algo miope y no estaría mal que fuera de pocas palabras. Por lo demás podíamos llegar a entendernos. Pero donde encontrar una mujer con esas peculiares cualidades?
Preguntarle a Mama? Noo!!! Mama considera que yo soy demasiado exigente y así me iba a ser difícil encontrar a quien quisiera compartir mi lírica y bohemia vida.. Por eso me dirigí a esos boliches bailables, donde se baila casi en la oscuridad salvo esos minimos momentos en que esas luces relampaguean. Me dije; aquí es casi difícil que yo encuentre lo que busco, aunque creo que a mi en cambio podían encontrarme mas atractivo, esta reflexión fue a raíz de haber descubierto que un grupo de mujeres bailaban entre si. Entonces puse a prueba la agudeza de mi ojo y casi de inmediato sentí que la mirada de unos ojos oscuros posaban su mirada en los míos, En uno de esos relampagueo de las luces vi perfectamente un rostro casi femenino que se mordía el labio inferior, dándome a entender que yo le gustaba mucho, quise ver que importante eran sus curvas pero la música en ese momento me lo impidió, era el momento de los lentos, ella se abalanzo sobre mi y abrazándome con extraña ternura, comenzamos a bailar, ella pregunto mi nombre, después me dijo que se llamaba Jazmín, y cada vez me apretaba mas, con sospechosa ternura, Me dije, esta es mi noche por fin la encontré!!!. Yo traspiraba, ella suspiraba, Entonces casi sin palabras nos fuimos caminando a casa, yo no se por que me sentía enamorado y sin dudas muy deseado, ya al entrar me pidió pasar al taulet. Por supuesto contó con mi permiso. No pude evitar mi ansiosa curiosidad…quería ver bien esas curvas tan deseadas.
Y el ojo de la cerradura me invito a espiar …..y por espiar, vi que Jazmín orinaba de parado.


jose curia